La Policía Local de Cuenca ha intervenido esta pasada noche un Vehículo de Movilidad Personal (VMP) que cometía una doble infracción simultánea en las calles de la capital. Los agentes formularon las correspondientes denuncias tras sorprender al conductor del patinete eléctrico circulando por la acera y transportando a dos ocupantes, dos prácticas expresamente prohibidas por la normativa.

Ante este suceso, el cuerpo de seguridad ha lanzado un recordatorio tajante dirigido a todos los usuarios de la ciudad. Las autoridades reiteran que está totalmente prohibido utilizar las zonas peatonales y llevar pasajero. Además, advierten sobre las nuevas obligaciones vigentes para poder circular: el uso de matrícula y la contratación de un seguro son obligatorios, requiriendo siempre la inscripción previa del vehículo en la Dirección General de Tráfico (DGT).
Cerco policial a la irregularidad de los VMP en el casco urbano
Esta intervención nocturna refleja la presión sostenida sobre los patinetes eléctricos en la ciudad, que han dejado de considerarse un elemento de ocio para convertirse en vehículos con obligaciones estrictas. Consultando el archivo histórico de *Liberal de Castilla*, se observa cómo el control de la Policía Local ha evolucionado progresivamente desde finales de 2025. Hace escasos meses, el Ayuntamiento priorizaba campañas informativas ante el gran desconocimiento de los usuarios, quienes ya entonces acumulaban decenas de denuncias precisamente por ir por la acera y superar el número de plazas.
La contundencia actual y la exigencia de seguro e inscripción responden a la entrada en vigor del registro obligatorio de VMP el pasado enero de 2026. Desde la publicación de esta norma, la estrategia municipal ha transitado de la prevención a la inmovilización directa y la sanción en las calles de Cuenca. Solo entre marzo y abril de este año, los agentes han retirado de la vía pública varios patinetes por carecer de la póliza legal obligatoria, confirmando que la prioridad de las autoridades es blindar la seguridad de los peatones y garantizar una convivencia ordenada en el entorno urbano.

