La Junta de Personal de la Diputación Provincial de Cuenca ha convocado una serie de concentraciones que se celebrarán todos los jueves de este mes, comenzando hoy, 9 de abril. Esta medida cuenta con el respaldo unánime de los sindicatos USO, CSIF, CCOO y UGT. Los representantes de los trabajadores buscan denunciar la falta de diálogo por parte de la institución y exigen la apertura de una mesa de negociación efectiva. Las movilizaciones se llevarán a cabo bajo el lema «Por una negociación real y efectiva en defensa de los trabajadores».

El conflicto surge por el deterioro de las condiciones laborales dentro de la administración provincial. La Junta de Personal acusa a la Diputación de imponer decisiones unilaterales que afectan directamente a la plantilla, incluyendo la modificación o denegación sistemática de permisos a los empleados. A esto se suma una evidente escasez de trabajadores, agravada por la falta de cobertura de las bajas y de las vacantes actuales. Los sindicatos advierten que mantendrán estas protestas hasta alcanzar acuerdos que garanticen unas condiciones dignas y permitan ofrecer un servicio público de calidad.
Evolución del conflicto
El malestar entre los trabajadores de la Diputación de Cuenca responde a meses de tensiones acumuladas en la relación entre la administración y los agentes sociales. Tal y como ha documentado liberaldecastilla.com durante el último año, las discrepancias en torno a la gestión de los recursos humanos representan un problema estructural en la institución. Las críticas sindicales por la falta de consenso ya venían fraguándose ante los retrasos previos en la actualización de las relaciones de puestos de trabajo y las dificultades crónicas para estabilizar la plantilla provincial.
Esta nueva oleada de concentraciones refleja una escalada clara en la disputa laboral, que salta de las quejas formales en los despachos a la protesta visible en la calle. La acumulación de vacantes sin cubrir y la sobrecarga de tareas de los empleados en activo acaban por romper la paz social en el organismo. La situación demuestra la urgencia de reestructurar las políticas de personal para evitar que la pérdida de derechos laborales impacte negativamente en los servicios esenciales que reciben los municipios conquenses.

