El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) está desarrollando un ambicioso programa de actuaciones para mejorar la eficiencia energética de sus infraestructuras sanitarias, con una inversión superior a 26 millones de euros cofinanciada a través de fondos europeos FEDER en un 85%.
El comportamiento energético de los edificios públicos tiene un impacto directo tanto en el medioambiente como en la demanda energética global. En este contexto, los centros sanitarios, por su elevada actividad y necesidades asistenciales, representan uno de los principales focos de consumo energético dentro de la red pública. Por ello, el SESCAM ha puesto en marcha dos grandes líneas de actuación orientadas a reducir las emisiones de CO₂: optimizar el consumo energético y avanzar hacia un modelo más sostenible, en línea con los compromisos europeos y nacionales en materia de transición ecológica.

En palabras del secretario general del SESCAM, Luis Ruiz Molina, “estas inversiones reflejan el compromiso del sistema sanitario público de Castilla-La Mancha con una gestión más eficiente, sostenible y responsable de los recursos públicos”. Ruiz Molina ha subrayado que “no se trata solo de reducir el consumo energético, sino de avanzar hacia un modelo de sanidad más moderno, alineado con los objetivos europeos de descarbonización y capaz de generar ahorros que puedan reinvertirse en la mejora de la atención sanitaria”.
Impulso a las energías renovables
La primera de estas líneas se centra en el desarrollo de instalaciones de energía solar fotovoltaica para autoconsumo en centros sanitarios de la región, dentro del Plan Estratégico de Ahorro y Eficiencia Energética del SESCAM.
Con una inversión de más de 6,4 millones de euros, estas actuaciones permitirán generar electricidad limpia en aquellos centros que, por su ubicación y características, cuentan con condiciones óptimas para su implantación.
Actualmente, ya se encuentran ejecutadas o en tramitación instalaciones en hospitales y centros de salud de toda la Comunidad Autónoma, como los hospitales Virgen del Valle (Toledo), General de Valdepeñas o Virgen de Altagracia (Manzanares), así como en numerosos centros de salud y CEDT de municipios como Daimiel, Tarancón, Talavera de la Reina, Albacete, Cuenca, Guadalajara o Ciudad Real. Estas actuaciones suponen, hasta el momento, una inversión de más de 1,5 millones de euros, con el objetivo de completar el total previsto hasta el año 2029.
En este ámbito, Ruiz Molina ha destacado que “la apuesta por el autoconsumo energético en nuestros centros sanitarios nos permite reducir la dependencia energética, disminuir las emisiones y avanzar hacia una mayor autonomía y resiliencia del sistema”.
Mejora de la eficiencia energética en edificios sanitarios
La segunda línea de actuación, dotada con más de 20,2 millones de euros, está orientada a la mejora de la eficiencia energética de edificios sanitarios mediante intervenciones integrales. Entre las principales medidas destacan la modernización de instalaciones térmicas, la sustitución de sistemas de iluminación por tecnología LED con control centralizado, la incorporación de energías renovables y la mejora de la envolvente de los edificios.
Estas actuaciones se enmarcan en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030, que establece como objetivo la renovación energética del 3% anual de la superficie edificada de las administraciones públicas. En esta línea ya se están llevando a cabo intervenciones en 13 edificios sanitarios de la región, entre los que se encuentran el Hospital General Universitario de Albacete, el Hospital General Universitario de Ciudad Real, el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo o el Hospital de Talavera de la Reina, además de centros de salud y otros dispositivos asistenciales. Hasta la fecha, estas actuaciones han supuesto una inversión superior a 6,7 millones de euros, con previsión de completar el total asignado también antes de 2029.
Según ha indicado el secretario general del SESCAM, “la mejora de la eficiencia energética de nuestras infraestructuras no solo reduce costes, sino que también mejora las condiciones de confort de profesionales y pacientes, contribuyendo a una atención sanitaria de mayor calidad”.
Compromiso con la sostenibilidad y la salud
Con este conjunto de iniciativas, el SESCAM refuerza su compromiso con la sostenibilidad, la lucha contra el cambio climático y la mejora de la eficiencia en el uso de los recursos públicos.
“La sostenibilidad es ya un eje estratégico del sistema sanitario público. Actuaciones como estas demuestran que es posible compatibilizar la excelencia asistencial con el respeto al medioambiente y la responsabilidad en la gestión”, ha concluido Ruiz Molina.

