La Policía Local de Cuenca ha inmovilizado un Vehículo de Movilidad Personal (VMP) y ha tramitado la correspondiente denuncia contra su conductor por circular sin el seguro obligatorio. Tras este incidente, las autoridades han emitido un recordatorio urgente dirigido a todos los usuarios de la capital para que regularicen la situación de sus vehículos. Los agentes advierten que circular sin cumplir los requisitos legales no solo genera sanciones económicas, sino que implica la retirada inmediata del patinete de la vía pública.

Para evitar este tipo de denuncias e inmovilizaciones, el cuerpo policial insiste en la obligatoriedad de cumplir tres trámites fundamentales para circular por la ciudad:
Inscribir el vehículo en los registros de la Dirección General de Tráfico (DGT)
Obtener e instalar la matrícula adhesiva en un lugar visible
Suscribir un seguro obligatorio de responsabilidad civil
Evolución de la movilidad urbana en la capital
La reciente intervención en las calles de Cuenca refleja la transición definitiva de los patinetes eléctricos, que han pasado de considerarse un elemento de ocio a ser vehículos con obligaciones legales estrictas. Al revisar el archivo de incidencias de tráfico en la ciudad durante el último año, se observa un incremento constante en los controles preventivos por parte de los agentes municipales para garantizar la convivencia entre peatones y conductores de VMP. Esta presión policial responde a la necesidad de reducir la siniestralidad en el casco urbano y asegurar que las víctimas de posibles accidentes cuenten con garantías de indemnización.
Esta vigilancia activa se enmarca dentro de las normativas de la DGT implementadas a nivel nacional, que han obligado a los ayuntamientos a consolidar sus ordenanzas de movilidad. La exigencia de la matrícula adhesiva y el seguro obligatorio busca acabar con el anonimato de los infractores y equiparar las responsabilidades de estos conductores a las de cualquier otro vehículo que comparta la calzada. Con estas acciones sostenidas en el tiempo, Cuenca consolida un modelo de movilidad más regulado, donde la identificación del vehículo y la protección ciudadana son prioritarias.

