El Miserere de Cuenca, Camino del Calvario, al vuelo

En la amplia curva en la que se dan la mano las calles de Andrés de Cabrera y Alfonso VIII, a la altura de la iglesia de San Felipe de Neri en donde nacen las calles de los Artículos y de Caballeros, cada Viernes Santo, entre las 11 y las once y media de la mañana, el Miserere de Cuenca calla a la Turba aunque, esta, en su impaciencia, rompa el silencio antes de que se pueda escuchar el final de ese “Misericordiam Tuam”

