El Archivo Municipal de Guadalajara ha seleccionado como ‘Documento del Mes’ de abril un excepcional expediente redactado entre 1843 y 1848 que desvela la historia, organización y labor asistencial de las cofradías y hermandades de la capital. Este manuscrito, estrechamente vinculado a la antigua iglesia de Santa María de la Fuente la Mayor (la actual Concatedral), detalla el número de hermanos, las ayudas concedidas a los enfermos y las cuotas destinadas al sostenimiento de unas agrupaciones que sentaron las bases de la sociedad guadalajareña durante varios siglos.
Entre las formaciones históricas documentadas en el archivo destacan la Cofradía del Santísimo Sacramento, fundada en 1460 y célebre por la tradicional encamisada previa al Corpus Christi; la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad, profundamente arraigada y activa desde 1469; y la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores, originaria del siglo XVII. El concejal responsable del Archivo Municipal, Roberto Narro, ha subrayado el valor patrimonial de este hallazgo para la memoria colectiva, recordando que la Semana Santa de Guadalajara «no se entiende sin la labor que, durante siglos, han realizado nuestras cofradías y hermandades».

La exposición de este expediente coincide con los preparativos de las actuales procesiones, reconocidas como Fiesta de Interés Turístico Regional. Además del rigor de las fechas y los datos económicos, el documento sirve como testimonio vivo de costumbres populares que han sobrevivido hasta nuestros días. El texto recoge referencias directas a tradiciones sonoras como el uso de carracas y matracas, así como a las clásicas meriendas campestres del Domingo de Resurrección, el potaje de vigilia y las torrijas.
La evolución de la memoria colectiva en la capital
La publicación de este documento refuerza la estrategia del Archivo Municipal por democratizar el acceso al patrimonio histórico, una iniciativa de la que el archivo de Liberal de Castilla ha realizado un seguimiento continuado durante el último año. Revisando las anteriores entregas del ‘Documento del Mes’, se observa una clara evolución en el enfoque de la institución: de exponer documentos puramente administrativos a rescatar testimonios que explican el tejido social de los barrios y parroquias de Guadalajara.
En este caso, la conexión histórica aporta una perspectiva clave para el lector actual. El expediente del siglo XIX demuestra que estas hermandades no solo tenían un propósito religioso, sino que funcionaban como la principal red de seguridad, asistencia sanitaria y apoyo económico para los vecinos de Guadalajara ante la ausencia de instituciones públicas. Entender esta trayectoria permite comprender por qué la Semana Santa actual, con hitos como el Jesús Nazareno del Jueves Santo o la Procesión del Silencio, mantiene un respaldo ciudadano tan masivo y trasciende el mero interés turístico.

