Este 31 de marzo de 2026, coincidiendo con el séptimo aniversario de la histórica manifestación de 2019, la Revuelta de la España Vaciada ha movilizado a decenas de municipios en Cuenca y Guadalajara. A las 12:00 horas, el repique de campanas y las concentraciones en las plazas han servido para exigir el fin del abandono institucional bajo el lema «Defendamos el territorio. Nuestros pueblos, espacios de oportunidades».
En la provincia de Cuenca, las protestas se han hecho notar en El Provencio, Enguídanos, Cardenete y la capital conquense. En esta última, el movimiento ha estado respaldado por plataformas locales como Somos Cuenca, Destino Serranía de Cuenca, la Comarca Ribera del Escabas, la Comisión en Defensa del Ferrocarril y la Plataforma Latinos de Cuenca. Además, las campanas han sonado con fuerza en los municipios de Cardenete, Enguídanos, Villar del Humo y Yémeda. Por su parte, en Guadalajara, las comarcas de Molina de Aragón y La Alcarria han sido el epicentro de las reivindicaciones, destacando las movilizaciones ciudadanas en La Yunta, Campillo de Dueñas, Alustante y Masegoso de Tajuña.

Los participantes han denunciado que el medio rural se está convirtiendo en una «tierra de sacrificio» destinada a proyectos especulativos como macrogranjas, instalaciones de biogás, parques eólicos y solares, y minería extractivista. A esta pérdida de territorio suman el cierre continuo de consultorios médicos, la reducción de frecuencias de transporte y la desaparición de escuelas y cajeros automáticos. El manifiesto subraya también la grave crisis habitacional en los pueblos: la falta de viviendas de alquiler y el auge del uso turístico impiden el asentamiento de nuevos pobladores, bloqueando cualquier opción de repoblación. Por todo ello, reclaman un Pacto de Estado real, una fiscalidad diferenciada y alertan de que el abandono del monte por la desaparición de la ganadería extensiva es un «polvorín» para los incendios forestales.
Esta jornada de movilización consolida la hoja de ruta que el movimiento ciudadano lleva trazando en la región de forma ininterrumpida. Las exigencias sobre la urgencia de facilitar el acceso a la vivienda y el rechazo frontal a los megaproyectos energéticos no son improvisadas; de hecho, fueron el eje central de debate durante la VII Asamblea General de la Revuelta de la España Vaciada, celebrada el pasado mes de noviembre de 2025 en Molina de Aragón. En aquella cumbre, que reunió a representantes de múltiples provincias bajo la organización de La Otra Guadalajara, se sentaron las bases estratégicas para hacer frente a las actuales agresiones al territorio.
A lo largo de los últimos meses, el movimiento ha mantenido su pulso reivindicativo, aprovechando estas movilizaciones para recoger firmas que apoyen la declaración oficial del 31 de marzo como el Día Europeo de Lucha contra la Despoblación. Todo esto se produce en un escenario de profundo contraste con la visión institucional autonómica: mientras las plataformas ciudadanas alertan de que la pérdida de servicios acelera el vaciamiento demográfico, los recientes balances del Gobierno de Castilla-La Mancha apuntan a un crecimiento poblacional, cifrando en más de 4.700 los nuevos habitantes asentados en zonas despobladas de la región desde la aprobación de la ley contra la despoblación en 2021. Sin embargo, para los colectivos vecinales conquenses y alcarreños, la estadística no oculta que no hay repoblación ni futuro real sin garantizar un hogar digno y proteger los recursos naturales frente a la especulación.

