Los concesionarios de vehículos de Cuenca se suman al llamamiento nacional para blindar el futuro del sector del automóvil. CONVECU, la Asociación Provincial de Concesionarios de Vehículos de Cuenca, ha respaldado este martes la propuesta de Faconauto —la organización nacional del sector— de alcanzar un gran acuerdo político que consolide la recuperación de la automoción más allá de los vaivenes electorales.
La asociación conquense subraya que el sector atravesó años de extrema dificultad, pero ha logrado resistir y encadena ya siete meses consecutivos de incremento en las matriculaciones. Aun así, CONVECU advierte contra el conformismo: sin planes a largo plazo y seguridad jurídica, los avances pueden ser frágiles.

El peso local de esta industria no es menor. En la provincia de Cuenca, el sector de la automoción genera más de 300 empleos directos y supera los 1.000 indirectos, lo que lo convierte en uno de los pilares silenciosos de la economía provincial.
La propuesta: un Pacto de Estado
Faconauto plantea construir ese acuerdo sobre la base del Plan Auto 2030, ampliándolo hacia un marco estratégico estable. Los ejes principales que recoge la propuesta son:
Política industrial: acelerar el Plan 2030 con foco en producción nacional, I+D+i y competitividad manufacturera
Infraestructura energética: desplegar con urgencia una red de puntos de recarga para el vehículo eléctrico
Empleo y formación: reforzar la formación profesional, garantizar el relevo generacional y reducir cargas administrativas
Fiscalidad moderna: diseñar un sistema fiscal que incentive la renovación del parque automovilístico
Movilidad sostenible: impulsar la transformación del transporte por carretera conforme a lo previsto en la Ley de Movilidad Sostenible
CONVECU coincide en instar al Gobierno y a las principales fuerzas políticas a abrir un proceso de diálogo estructurado que garantice coherencia regulatoria y un horizonte previsible para las inversiones que exige la nueva movilidad.
Contexto y evolución
El respaldo de CONVECU no surge en el vacío. Los últimos años han sido un período de montaña rusa para los concesionarios españoles: la pandemia paralizó las ventas, la crisis de semiconductores colapsó los plazos de entrega y la transición hacia la electromovilidad ha obligado a inversiones millonarias con un marco regulatorio que hasta ahora ha cambiado con frecuencia y poca previsibilidad.
En ese contexto, los programas de renovación vehicular impulsados por comunidades autónomas —a los que la propia CONVECU hace referencia— han funcionado como balón de oxígeno. Castilla-La Mancha ha participado en varias convocatorias de ayudas a la compra de vehículos eficientes, y los concesionarios de Cuenca han sido beneficiarios directos de esa demanda activada por la administración regional.
Ahora, con la recuperación consolidándose pero aún sin un paraguas político estable, el sector pide precisamente lo que más necesita: certeza. Un acuerdo que no dependa del próximo ciclo electoral sino que trace una hoja de ruta para toda la década.

