Hay decisiones que se toman pensando en el ahorro y que, con el paso del tiempo, acaban convirtiéndose también en una apuesta por la tranquilidad, la estabilidad y la confianza. Es lo que ha ocurrido en el Hotel Iris de Guadalajara, que ha renovado su compromiso con la Red de Calor de Guadalajara tras seis años conectado a esta infraestructura de energía renovable.

Ubicado en la calle Trafalgar, en el Polígono de El Balconcillo, el establecimiento fue el primer hotel de la ciudad en sumarse a la Red. Lo hizo en 2020, dejando atrás otras alternativas fósiles para cubrir sus necesidades de calefacción y agua caliente sanitaria con biomasa de origen local. “Llevamos desde 2020, ya seis años, desde que se tomó la decisión de prescindir de otras alternativas fósiles y de conectarnos a la Red de Calor, apostando por energías más renovables, limpias y, sobre todo, de aquí, de Guadalajara”, explica Ana Camino, directora del Hotel Iris.
La responsable del establecimiento recuerda que la decisión se tomó en un primer momento “por un tema de ahorro energético”, aunque asegura que el balance ha ido mucho más allá. “Fue todo un acierto. La experiencia es muy buena porque tenemos un buen servicio 24 horas. Somos un hotel y tenemos que garantizar calefacción y agua caliente durante todo el día y la noche”, subraya. Durante este tiempo, el hotel ha crecido tanto en alojamiento como en restauración, una evolución que ha reforzado la necesidad de contar con suministros sólidos y fiables. “Hemos renovado con la Red de Calor de Guadalajara porque en seis años este hotel ha crecido mucho y necesitamos tener proveedores fiables que nos den una estabilidad”, destaca Camino.
Además del ahorro y la seguridad de suministro, el Hotel Iris pone en valor el componente local del proyecto. “Somos el primer hotel en Guadalajara en sumarnos a la Red de Calor y estamos muy satisfechos. A quienes estén pensando en conectarse, les diría que no se lo piensen, por una cuestión de costes energéticos y también por la confianza que nos une, porque es una energía de aquí, de la ciudad”, concluye.
