La provincia de Cuenca arranca el año 2026 con un descenso del −35,9% en sus exportaciones durante el mes de enero, encadenando así siete meses consecutivos de caída. Según los datos del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa analizados por CEOE CEPYME Cuenca, las ventas al extranjero se situaron en 48,9 millones de euros, lo que supone 27,5 millones menos que en el mismo mes del año anterior. La patronal conquense atribuye esta dinámica negativa a la inestabilidad internacional y a las recientes guerras arancelarias.

El retroceso está marcado fundamentalmente por el sector de alimentos y bebidas, el principal motor exportador de la provincia. Las ventas de estos productos cayeron hasta los 36 millones de euros, sufriendo un descenso del −39% respecto al año pasado. En contraste, el sector de bienes de equipo experimentó un notable crecimiento del 198,2%, alcanzando los 6,6 millones de euros en ventas. En la actualidad, ambos sectores concentran de forma conjunta el 87,1% de todo el mercado exterior conquense.
Esta contracción del comercio no afecta solo a las ventas, sino que también lastra las importaciones. Las compras de los conquenses a mercados internacionales se limitaron a 24 millones de euros en enero, registrando un retroceso del −15,5%. Como consecuencia de esta doble caída, el saldo comercial de la provincia sigue siendo positivo con 24,9 millones de euros, pero sufre una severa reducción del −43,13% en comparación con las cifras de principios de 2025.
Evolución y contexto histórico
La actual caída consolida una tendencia preocupante que el tejido empresarial de Cuenca arrastra desde el verano de 2025, momento en el que la hemeroteca de Liberal de Castilla ya recogía las primeras alertas de la patronal sobre la volatilidad de los mercados exteriores. El sector de alimentos y bebidas, pilar histórico que sostiene la balanza comercial de la provincia, no está logrando sobreponerse a las barreras arancelarias que han ido endureciéndose a lo largo de los últimos siete meses. Aunque el fuerte repunte de los bienes de equipo demuestra la capacidad de adaptación de la industria local, su volumen total sigue siendo insuficiente para compensar el vacío que deja la industria agroalimentaria.
El escenario a corto plazo mantiene en alerta a las empresas de Cuenca. Desde CEOE CEPYME piden cautela y centran ahora su atención en el desarrollo del primer trimestre del año. La principal preocupación del sector exportador conquense es medir la onda expansiva del reciente conflicto de Irán sobre las rutas comerciales, un impacto económico real que no podrá confirmarse hasta que se publiquen los indicadores del próximo mes de marzo.

