El Ayuntamiento de Guadalajara ha dado este jueves un paso más para mejorar la prestación del servicio de transporte urbano mientras avanza la tramitación del nuevo contrato. El concejal de Infraestructuras, Santiago López, ha comparecido en el Polígono Industrial de Lenares, donde se encuentra la flota municipal, para detallar el plan de refuerzo temporal que permitirá mantener la normalidad del servicio durante la actual prórroga forzosa.
López ha explicado que, tras quedar desierta la licitación del nuevo contrato, el Ayuntamiento emprendió un análisis exhaustivo con técnicos de Contratación, Jurídico, Intervención e Infraestructuras para evaluar las causas. Ese estudio ha confirmado que factores como la inflación, el aumento de los costes del servicio y los costes laborales influyeron en la ausencia de ofertas, sin cuestionarse la estructura de la nueva red propuesta por el actual equipo de Gobierno, que mantiene las cinco nuevas líneas y el microbús del casco histórico.

El concejal ha detallado que ya se está trabajando en la actualización económica del contrato, incluyendo la revisión de la fórmula de precios, el informe de viabilidad y la modificación de los anteproyectos de las nuevas naves e instalaciones que acompañarán la futura concesión. El objetivo municipal es tener la licitación preparada en los próximos meses y lograr que el contrato quede adjudicado antes de finalizar el mandato, siempre supeditado a los plazos administrativos y posibles recursos externos.
Mientras tanto, el Ayuntamiento ha puesto en marcha un plan de refuerzo temporal del transporte urbano, cuya primera medida es la incorporación de dos autobuses seminuevos, ya renovados interior y exteriormente, que entrarán en servicio el 1 de abril. Estos vehículos —Mercedes, matriculados a finales de 2013— cuentan con todas las garantías técnicas y permitirán reforzar la operatividad diaria. No se asignarán a una línea concreta, sino que cubrirán incidencias por averías o mantenimiento para evitar retrasos.
Con esta incorporación, Guadalajara dispondrá de cuatro autobuses de reserva —los dos actuales más los dos incorporados—, garantizando la estabilidad del servicio de las 28 unidades principales más un vehículo interno de uso operativo. Los nuevos autobuses llegarán en régimen de alquiler, con un coste aproximado de 1.300 euros al mes, cifra asumible dentro de los límites de la actual prórroga, que impide adquirir vehículos en propiedad hasta la nueva adjudicación.
López ha remarcado que estas actuaciones responden a la prioridad del Ayuntamiento de asegurar que el transporte urbano funcione “con total normalidad” durante la transición hacia el nuevo contrato. Además, ha avanzado que se anunciarán nuevas medidas del plan de refuerzo en las próximas semanas.

