La familia de Julián Ante, un vecino de Minglanilla de 85 años, ha presentado una denuncia por la vía penal tras su fallecimiento en el Hospital Virgen de la Luz de Cuenca. Según una información publicada hoy por el diario El Mundo, el paciente murió después de que un cirujano le inyectara un contraste yodado para extirparle un cálculo renal. Julián era severamente alérgico a esta sustancia, una condición que figuraba de manera reiterada en todos sus informes médicos.

El aspecto más llamativo del caso radica en las advertencias previas dentro del propio quirófano. El anestesista alertó directamente al cirujano sobre la alergia del paciente antes de la inyección. Según el informe redactado posteriormente por este profesional, el cirujano ignoró la advertencia argumentando que el contraste en la vía biliar no produce reacciones alérgicas. A los pocos minutos de la administración, el paciente sufrió un choque alérgico que le provocó un edema cerebral.
Tras una agonía de 42 días ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos, Julián terminó falleciendo. Sus tres hijos han decidido acudir a los tribunales de la mano del abogado Carlos Sardinero tras agotar la vía administrativa. La Administración sanitaria se ha negado a asumir la responsabilidad e indemnizar a la familia, apoyándose en varios informes del hospital entre los que, sin embargo, falta el del departamento de Alergología.

