En tiempos en los que subsistir parece convertirse en algo realmente complicado debido, por ejemplo, a la subida de los precios de los productos, los servicios, los alquileres, la comida y demás artículos necesarios en cada una de las casas de Cuenca, noticias como esta se convierten en realimente importantes. Agrupan en sí mismas valores como la solidaridad, la responsabilidad, el voluntariado o el compromiso de sectores relevantes de nuestra provincia con sus propios vecinos.

El Colegio Oficial de Veterinarios de Cuenca, como cada año, cumple con su compromiso de aportar su granito de arena en favor de los más desfavorecidos de la provincia de Cuenca.
Una vez más eligen al Banco de Alimentos de Cuenca para que canalice su colaboración y la haga llegar a quienes sufren, por diferentes motivos, la necesidad de recibir ayuda para poder sacar adelante su presente y el de sus familias.
En Junta de Gobierno el Colegio Oficial de Veterinarios de Cuenca, presidido por Luis Colmenar, aprobó por unanimidad realizar la donación de seis jamones al Banco de Alimentos de Cuenca que fueron entregados en la mañana del día 26 de febrero por Carlos Millán, vocal de la institución, a la organización solidaria.
Carlos Villaseñor, secretario del Banco de Alimentos de Cuenca, ha querido agradecer en este acto el apoyo recibido por los miembros de este Colegio, además de resaltar la importancia de quienes colaboran, tanto empresas, instituciones o particulares, ya que con su compromiso las personas de la provincia de Cuenca pueden sentirse un poco más seguras y arropadas en su día a día, al encontrar en su camino las manos amigas de quienes les pueden apoyar y ayudar para salir adelante.
Asegura también Villaseñor que los jamones serán cortados y envasados para su posterior reparto.
La empresa Cárnicas Araceli, habitual colaboradora del Banco de Alimentos, será quien se encargue de dicha tarea para su posterior distribución entre las personas más desfavorecidas de nuestra provincia por parte del Banco de Alimentos de Cuenca.

