La Agrupación de Hostelería se estrena en Navartur con un objetivo claro: captar al viajero de alto poder adquisitivo de Navarra y romper la estacionalidad de los mercados tradicionales.
Si echamos la vista atrás en la hemeroteca de Liberal de Castilla, la promoción turística de la provincia ha tenido históricamente dos ejes claros: la fidelización del visitante madrileño y la atracción del turista valenciano. Sin embargo, este 2026 marca un punto de inflexión en la hoja de ruta del sector. Por primera vez, la Agrupación de Hostelería de Cuenca ha puesto sus ojos en el norte de España, concretamente en Navarra, buscando diversificar la procedencia de los viajeros que llegan a nuestra provincia.

Este cambio de paradigma se ha materializado este pasado fin de semana, del 20 al 22 de febrero, con el desembarco inédito de los técnicos de la Agrupación en Navartur, la feria internacional de turismo celebrada en el Palacio de Congresos Baluarte de Pamplona.
Un mercado sin explotar de alto valor
La presencia en Pamplona no es casual. Los datos que maneja el sector indican que Navarra es una región con un alto poder adquisitivo, un factor clave para elevar la rentabilidad media por visitante en los establecimientos conquenses. La estrategia, impulsada junto a CEOE CEPYME Cuenca y con el respaldo institucional de la Diputación y la Junta —dentro del stand de Castilla-La Mancha—, busca abrir una vía de entrada a un mercado hasta ahora virgen para la provincia.
El objetivo es claro: seducir a un perfil de turista que valora el turismo activo, la enogastronomía y el patrimonio, tres pilares donde Cuenca es competitiva, pero que hasta ahora no se habían «vendido» de forma directa en esta zona del norte peninsular.
El escaparate de la 20ª edición
La elección del escenario para este debut comercial ha sido estratégica. Navartur ha celebrado en este 2026 su vigésima edición, consolidándose como una de las citas más robustas del norte, tras haber movilizado a más de 50.000 visitantes el año anterior.
Durante tres días intensos, los representantes conquenses no solo han atendido al público final. La feria ha contado con un espacio B2B (Business to Business) crucial para el futuro del sector local: se han mantenido encuentros con compradores de paquetes turísticos procedentes de Estados Unidos y Europa. Estas reuniones profesionales podrían traducirse en los próximos meses en la llegada de grupos organizados internacionales, reduciendo así la dependencia del turismo nacional de fin de semana.
La oferta presentada ha puesto el acento en los atractivos naturales y culturales, buscando posicionar a Cuenca como una alternativa sólida para las vacaciones de los navarros, más allá de la escapada rápida. Con este movimiento, el sector hostelero conquense demuestra que ha pasado de esperar al turista a ir a buscarlo allí donde la capacidad de gasto es mayor.

