El Consistorio reactiva la alerta máxima en las zonas ribereñas tras una crecida fulgurante del caudal, que ya supera ampliamente el nivel naranja de seguridad.
La situación en la ribera del Júcar se complica por momentos. El Ayuntamiento de Cuenca ha instado de nuevo al desalojo inmediato del paraje del Royo ante el imparable crecimiento del río, que ha roto las previsiones de la mañana situándose en 122,46 metros cúbicos por segundo (m³/s).

Evolución crítica en tiempo real
Los últimos datos del Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH), reflejados en las gráficas a las que ha tenido acceso este diario, muestran una curva de ascenso vertical. Si a mediodía el caudal preocupaba al superar los 110 m³/s, la tendencia no solo se ha mantenido, sino que se ha acelerado, alcanzando un pico de 122,46 m³/s pasadas las 14:00 horas.
Como se observa en el gráfico actualizado, el río no ha dejado de crecer desde la madrugada, pasando de una situación de calma relativa (60 m³/s) a duplicar su caudal en apenas unas horas. La línea de la gráfica rompe con fuerza el umbral de «Nivel Naranja» (fijado en 110 m³/s) y continúa con una pendiente ascendente que hace temer nuevos repuntes.
Desalojo y cierre total
Ante este escenario de riesgo hidrológico evidente, el Ayuntamiento ha endurecido las medidas:
Desalojo preventivo: Se insta a abandonar el paraje del Royo, una de las zonas más vulnerables a las crecidas del Júcar a su paso por la capital.
Accesos prohibidos: Se reitera el cierre tajante de todos los accesos al río. La fuerza del agua y el desbordamiento en zonas bajas suponen un peligro mortal para los viandantes

