Tras más de tres décadas de «silencio archivístico», la Asociación de Música Electroacústica de España digitaliza y restituye esta pieza clave, vinculada al histórico Gabinete de Cuenca y al actual grupo de investigación de la UCLM.
La Asociación de Música Electroacústica de España (AMEE) ha impulsado una acción de vital importancia para el patrimonio sonoro nacional: la recuperación y difusión online de “Mandándome Callar”, una obra fundamental del compositor Julio Sanz Vázquez. Esta pieza, que fue distinguida en su día por la Tribuna Internacional de la Música de la UNESCO, regresa así al circuito de escucha global tras permanecer más de 35 años archivada.

Este rescate no es solo una recuperación artística, sino una restitución histórica que reactiva el legado vinculado al Gabinete de Música Electroacústica de Cuenca (GME) y su proyección investigadora actual en el entorno universitario de Castilla-La Mancha.
Del silencio a la «circulación cuántica»
El propio autor, Julio Sanz Vázquez, ha expresado su profundo agradecimiento a la AMEE por lo que considera un «acontecimiento de hondo significado artístico y humano». Según explica el compositor, la obra ha pasado de un estado de latencia a reintegrarse en el flujo activo de la escucha digital.
Desde su marco conceptual, la Teoría Unificada de la Música Cuántica, Sanz Vázquez describe este proceso no solo como una digitalización, sino como el colapso de una «onda de probabilidad en experiencia audible». Para el autor, preservar implica volver a hacer sonar, permitiendo que la creación se «re-materialice» en un nuevo estado amplificado por las redes digitales.
El legado de Cuenca: Del GME al nGME de la UCLM
La restitución de “Mandándome Callar” pone de relieve la importancia del ecosistema que permitió su creación: el Gabinete de Música Electroacústica de Cuenca (GME) situado en el Conservatorio de la ciudad. Aquel espacio no fue solo un laboratorio técnico, sino una «cámara de resonancia» decisiva para toda una generación de compositores experimentales en España.
Ese impulso fundacional mantiene hoy su vigencia a través de su actualización como nGME (nuevo Gabinete de Música Electroacústica), integrado en el grupo de investigación FuzzyGab.4b de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), dentro del Instituto de Tecnología, Construcción y Telecomunicaciones (ITCT).
Esta evolución simboliza, en palabras del compositor, el paso «de la cinta magnética al dato» y del estudio físico al entorno híbrido, asegurando que la vocación exploratoria de la música electroacústica de la región siga proyectándose hacia el futuro.

