El Gobierno de Castilla-La Mancha ha reafirmado su compromiso con el desarrollo rural en las provincias de Cuenca y Guadalajara mediante el impulso a la gestión forestal pública. La Consejería de Desarrollo Sostenible ha resuelto la convocatoria de ayudas destinadas al asesoramiento técnico de mancomunidades, una medida que beneficiará directamente a varios municipios de ambas provincias permitiéndoles gestionar sus montes de forma conjunta y más rentable.
La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha confirmado la resolución favorable de siete solicitudes a nivel regional, entre las que destacan el protagonismo de las mancomunidades de la Sierra de Cuenca y Los Serranos en territorio conquense, así como una importante agrupación de municipios en la provincia de Guadalajara.

Beneficiarios en la provincia de Cuenca
En la provincia de Cuenca, las ayudas potenciarán dos mancomunidades clave que suman una vasta extensión de terreno forestal:
Mancomunidad de la Sierra de Cuenca: Agrupa a los municipios de Huélamo, Tragacete y Vega del Codorno, gestionando una superficie total de 10.404,43 hectáreas.
Mancomunidad Los Serranos: Integrada por Boniches, Alcalá de la Vega, Salinas del Manzano, Zafrilla, Tejadillos, La Huérguina, Salvacañete y Huerta del Marquesado, con una superficie conjunta de 8.067,46 hectáreas.
Nueva agrupación forestal en Guadalajara
Por su parte, la provincia de Guadalajara refuerza su estructura forestal con una nueva agrupación de municipios que recibirá estas ayudas para la gestión común. Se trata de la unión formada por las localidades de Cifuentes, Ocentejo, Esplegares, Torrecuadradilla, Riba de Saelices y Valtablado del Río.
Esta nueva entidad gestionará una superficie total de 9.233,13 hectáreas de montes públicos. Mercedes Gómez ha destacado que el objetivo es «reproducir los buenos resultados ya conseguidos en la Mancomunidad del Alto Tajo», también en Guadalajara, que sirve de modelo para estas iniciativas.
Objetivos: empleo y lucha contra la despoblación
Según ha explicado la consejera, estas ayudas, enmarcadas en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), buscan que las mancomunidades sean una herramienta fundamental para «optimizar recursos e incrementar la capacidad de contratación».
El objetivo final es mejorar la comercialización de productos como la madera, la biomasa y el corcho. Al crear estructuras de gestión más grandes, los municipios obtienen «mayor capacidad e interlocución con el mercado», lo que se traduce en beneficios económicos que repercuten directamente en el desarrollo local, ayudando a generar empleo y fijar población en estas zonas rurales.
En total, a nivel regional, la convocatoria integra más de 109.000 hectáreas de montes públicos, incluyendo también iniciativas en Albacete (Monte Ibérico) y Ciudad Real, consolidando así el modelo de gestión forestal compartida en Castilla-La Mancha.

