El cuerpo municipal lanza un duro mensaje contra la acumulación de envases y vidrios en el entorno natural, recordando que la limpieza de estos actos vandálicos sale del bolsillo de todos los conquenses.
La Policía Local de Cuenca ha emitido un contundente mensaje a través de sus canales oficiales para denunciar el lamentable estado en el que amanecen el río Huécar y su entorno cada fin de semana. Bajo el lema «Ensuciar también dice quién eres», los agentes han criticado duramente la falta de civismo de quienes convierten este paraje natural en un vertedero improvisado.

Un rastro de «diversión» que denota falta de educación
Según ha informado la Policía Local, la zona aparece recurrentemente cubierta de envases, vidrios, plásticos y otros restos derivados del ocio nocturno. Sin embargo, el cuerpo de seguridad ha querido dejar claro que «esto no es ocio, es incivismo».
El comunicado señala directamente a las personas que consumen en los establecimientos cercanos y que, lejos de dejar sus residuos en los locales, los abandonan en la vía pública y en la ribera del río. Para los agentes, este comportamiento no solo deja basura física, sino también «una falta absoluta de respeto, una imagen lamentable y una huella que dice mucho de su educación o de la ausencia de ella».
La responsabilidad individual frente a las sanciones
Aunque la normativa vigila a los establecimientos, la Policía Local ha hecho hincapié en que el problema no se soluciona únicamente «sancionando a los establecimientos que permiten sacar sus envases fuera de las terrazas». La solución pasa, inevitablemente, por la responsabilidad individual.
El cuerpo policial insiste en que «disfrutar no es sinónimo de abandonar residuos como si el entorno fuese un vertedero» y recuerdan que salir de noche, beber o reír «no da derecho a comportarse como si otros tuvieran que recoger lo que tú tiras».
Un coste económico para todos los vecinos
Más allá del daño medioambiental a un entorno natural privilegiado, estas conductas incívicas tienen un impacto directo en las arcas municipales. La Policía ha recordado que cada acto de este tipo obliga a movilizar recursos económicos municipales para realizar tareas de limpieza. Un dinero que «sale del bolsillo de todos nosotros» para subsanar lo que algunos deciden ensuciar «con total desprecio».
El mensaje concluye con una defensa del patrimonio natural de la ciudad: «El problema no es el ocio, el problema es quien confunde libertad con falta de civismo. Cuenca no merece esto. El río Huécar, mucho menos».

