Tras el anuncio realizado el pasado 18 de septiembre de 2025 sobre los planes de ajuste de plantilla en la planta de Motilla del Palancar y en el Centro Técnológico de Valencia, MAHLE está actualmente inmersa en un proceso formal de consulta con los representantes de los trabajadores.
La fase inicial se centra en un intercambio de información constructivo y transparente. Las reuniones con la comisión negociadora están siendo positivas y colaborativas, reflejando el compromiso mutuo con el diálogo y el avance. El objetivo es encontrar una solución justa y socialmente aceptable para las personas afectadas.

En paralelo, MAHLE participa en el grupo de trabajo para la reindustrialización impulsado por el Ministerio de Industria de España, así como con los gobiernos autonómicos de Castilla-La Mancha y la Comunidad Valenciana, con el fin de identificar oportunidades industriales alternativas que puedan ayudar a mitigar el impacto del proceso de reestructuración en ambas ubicaciones.
Las instalaciones de Motilla y Valencia, que forman parte de un importante centro de electromovilidad de la compañía en Europa, se han visto especialmente afectadas por las condiciones del mercado y el retraso en el despliegue de la electrificación.
Los fabricantes de vehículos han reducido los volúmenes de pedidos de productos existentes y han pospuesto futuros proyectos de electrificación.
Como consecuencia, las plantas de producción de MAHLE dedicadas a productos de electrificación están operando por debajo de su capacidad, sin que se prevea una mejora inmediata.
Además, ambos centros están afrontando el final de los ciclos de producto actuales de los fabricantes de equipos originales (OEM) que incluyen componentes de electrificación de MAHLE, sin que se prevean proyectos de sustitución a corto plazo debido a las circunstancias del mercado y a los cambios estratégicos de los clientes clave.
La significativa diferencia entre la reducción de la demanda y la capacidad de producción existente ha hecho necesario llevar a cabo ajustes operativos en la compañía.
Al igual que el conjunto del sector de la automoción, MAHLE se enfrenta a importantes desafíos derivados de múltiples factores externos, entre ellos la incertidumbre económica, la debilidad de los mercados globales de la automoción, los aranceles y, especialmente, el retraso en el despliegue de la movilidad eléctrica. Estas condiciones han afectado negativamente al negocio de MAHLE. La decisión de llevar a cabo estos ajustes se ha tomado tras evaluar exhaustivamente todas las alternativas posibles.
MAHLE mantiene su compromiso de seguir desarrollando la actividad del grupo en España en el futuro.

