La eficaz intervención del cuerpo de bomberos del Ayuntamiento de Guadalajara ha logrado controlar y extinguir un incendio declarado en un vehículo en el interior de un garaje comunitario, evitando que las llamas se propagaran a otros coches y a la estructura del edificio.
El servicio de emergencias recibió hace unos días el aviso de un incendio en un garaje. Inmediatamente, se desplazaron al lugar tres dotaciones de bomberos que, a su llegada, confirmaron que el fuego se originaba en un vehículo estacionado en la planta -1 del aparcamiento.

Los efectivos procedieron a la extinción del incendio, una tarea que, según fuentes del propio cuerpo, es «especialmente delicada» en estos espacios por factores como la falta de visibilidad, las altas temperaturas que se alcanzan y el desconocimiento inicial sobre el alcance total de los posibles daños.
Una vez sofocadas las llamas, los bomberos iniciaron las labores de ventilación con presión positiva (VPP) para extraer la gran cantidad de humo acumulado en el recinto. Gracias a la celeridad de los equipos, se pudo constatar que ningún otro vehículo ni la estructura del garaje habían sufrido daños.
Como parte del protocolo de seguridad, se realizaron mediciones de los niveles de monóxido de carbono (CO) con detectores de gas para asegurar que la atmósfera fuera respirable y segura. Tras confirmar que no existía peligro, los bomberos acompañaron a varios vecinos al interior del garaje para que pudieran recoger sus pertenencias.
Desde el cuerpo de bomberos de Guadalajara se ha destacado la complejidad de este tipo de intervenciones, que suponen un reto por las difíciles condiciones de trabajo y los potenciales riesgos asociados.

