El Palacio de los Mendoza ha vuelto a ser el escenario del inicio de las fiestas patronales de Yunquera de Henares, en honor a la Virgen de la Granja, con el pregón de Ramón Molina y la coronación de los Quintos de Honor de 2025
La gala de este año rindió homenaje a Cata por su extensa trayectoria como presentador. El acto fue conducido por su compañero Guillermo, junto a Luna, Rubén y Lucía, llamados a tomar el relevo en el futuro. El hilo conductor de la ceremonia fue un repaso por la historia del municipio.

El primero en intervenir fue el alcalde de Yunquera, Lucas Castillo, quien subrayó la importancia de estas celebraciones, apelando a la unidad, recordando a quienes nos han dejado en el último año y resaltando la necesidad de transmitir el legado de generación en generación para mantener vivas las tradiciones.
Posteriormente, el párroco, José Benito, animó a los vecinos a vivir las fiestas con devoción, a participar activamente en ellas y a disfrutar de estos días en los que la Virgen de la Granja se encuentra con su pueblo en la Iglesia de San Pedro Apóstol.
El acto continuó con la coronación de los nuevos Quintos de Honor 2025, que representarán a la juventud yunquerana durante el próximo año: Marcos, Celia, Laura, Darío, Teresa, Hugo, Mario, Sofía, Adrián, Ana y Diego. Asimismo, se despidió con agradecimiento a los Quintos salientes: Aitana, Alba, Alejandra, Desiré, Eva, Inés, María, Miguel, Noelia, Patricia y Sergio.
El encargado de cerrar la velada fue Ramón Molina, pregonero de 2025, quien cautivó al público con un discurso cargado de emoción. En su intervención evocó recuerdos personales y transmitió con intensidad la forma en que Yunquera vive y siente estas fechas tan significativas.
Ramón mantiene un estrecho vínculo con su pueblo natal, donde transcurrieron su infancia y juventud, forjando una identidad y unos valores que han marcado su trayectoria. Actualmente ejerce como vicario parroquial en la Concatedral de Santa María de Guadalajara, pero continúa regresando con frecuencia a Yunquera para visitar a su familia y sus templos. Se declara “hijo de Yunquera” y profesa una profunda devoción a la Virgen de la Granja, a quien dedica un afecto sincero y entrañable.

