El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha decidido premiar a Rafael Catalá, diputado del PP por Cuenca, manteniéndolo al frente de la cartera de Justicia después de que, tras poco más de dos años de mandato, haya conseguido pacificar este área que fue muy crítica con la gestión de su antecesor en el cargo, Alberto Ruiz-Gallardón, y las reformas que éste impulsó.

La puesta en marcha de una Estrategia Nacional de Justicia consensuada con todos los profesionales del ámbito jurídico será uno de los principales objetivos de Catalá de cara a conseguir una Justicia más moderna, digitalizada y eficaz.
Con un perfil bastante desconocido para la mayoría y menos mediático que el de su antecesor, el alto funcionario llegó al Ministerio el 24 de septiembre de 2014 tras la renuncia de Alberto Ruiz-Gallardón, y en poco más de dos años ha logrado darse a conocer como un hombre de consenso y partidario del diálogo entre profesionales del sector como jueces, abogacía, fiscales y procuradores.
En estos dos años Catalá ha tenido que hacer frente a desafíos abiertos tras la gestión de su antecesor, especialmente en lo referente a la Ley de Tasas; una de las reformas que más controversia y descontento generó y que el Gobierno terminó suprimiendo parcialmente en febrero de 2015.
Precisamente uno de los compromisos que adquirió Catalá a su llegada a Justicia fue la revisión de este sistema por el que el Ejecutivo ha recaudado más de 500 millones de euros en dos años. Hace apenas cuatro meses, el Tribunal Constitucional tumbó el que fuera proyecto estrella de Gallardón declarando nulas las cuotas fijadas tanto para el acceso a la jurisdicción como para la interposición de recursos.
