Los créditos al consumo son una modalidad más de las múltiples vías de financiación que existen en la actualidad. Sin embargo, estos créditos llevan utilizándose desde el siglo XV, aunque no fue hasta el siglo pasado cuando se popularizaron e Estados Unidos primero, y, en Europa después.
El Banco de España los agrupa como una categoría dentro de los préstamos personales, al considerarlos como la entrega de una determinada cantidad de dinero a una persona, a cambio de la devolución de esta en un periodo de tiempo establecido y con unas condiciones previamente marcadas.
Sin embargo, aún hay muchas personas que siguen presentando ciertas dudas acerca de la naturaleza o finalidad de estos créditos. Por ello, en este artículo vamos a explicarte en qué consisten y cuáles son sus características principales.
Qué son los créditos al consumo
Siguiendo la definición dada por el Banco de España, los créditos al consumo son “los contratos en que una persona física o jurídica en el ejercicio de su actividad comercial, profesión u oficio, concede o se compromete a conceder a un consumidor un crédito bajo la forma de pago aplazado, préstamo, apertura de crédito o cualquier medio equivalente de financiación, para satisfacer necesidades personales al margen de su actividad empresarial o profesional y cuyo importe ascienda al menos a 200 euros”.
Sin embargo, dando una definición más sencilla, podemos definirlos como los créditos entregados por parte de las entidades bancarias a las personas para la compra de un bien o servicio.
Un ejemplo con el que entenderlo más fácilmente
Para poder tener aún más claro cómo funcionan estos préstamos, ponemos el siguiente ejemplo:
Supongamos que compras un ordenador en Apple, y que la empresa te ofrece la posibilidad de financiarlo a 12 meses. Lo primero que debes hacer es aceptar una serie de requisitos o condiciones, como por ejemplo demostrar tu solvencia.
Al financiarlo, lo que ocurre es que una entidad bancaria está pagando la compra de tu ordenador a Apple, y al plazo de 12 meses será a dicha entidad bancaria a quien pagues el precio del bien, en este caso, el ordenador.
De esta manera se entiende de una manera más sencilla el funcionamiento de los créditos al consumo para adquirir bienes.
Características de los créditos al consumo
Las principales características de los créditos al consumo son:
- Estos créditos van dirigidos a la compra de bienes o servicios de consumo, como has podido comprobar en el ejemplo explicado. En este caso, un ordenador.
- El importe de estos créditos no suele ser muy elevado, como puede ocurrir cuando solicitas una hipoteca.
- En caso de imago, suelen encontrarse avales como los bienes actuales y futuros del prestatario.
- En cuarto lugar, la tramitación es rápida en comparación con créditos hipotecarios.
- Por último, destacamos que el comprador está altamente amparado por la legislación.
Si estás interesado en solicitar un crédito al consumo, recomendamos prestar una especial atención a las diferentes ofertas del mercado, pudiendo utilizar el comparador de préstamos de FinancePal para simplificar esta tarea.
