El Hospital Universitario de Guadalajara acogió un curso dirigido a personal médico y de Enfermería de Urgencias para la detección de potenciales donantes de órganos en Urgencias y la necesidad para ello de la máxima comunicación y colaboración entre servicios.
El curso estaba organizado por la Organización Nacional de Trasplantes y la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), en colaboración con los coordinadores de Trasplantes y personal de Urgencias del centro hospitalario.
La coordinadora de Trasplantes en la región, María José Sánchez, expuso el modelo español de donaciones y trasplantes y las líneas de trabajo en Castilla-La Mancha. Según señaló, aunque España es un país con buenas cifras de donación, “hay un campo de mejora en la detección de donantes”, e insistió en que “viene por mejoras en la organización”. La clave es, aseguraba, “considerar la donación como una actividad más de la cartera de servicios que se prestan al paciente al final de la vida”.
Por su parte, el médic
o de Urgencia Hospitalaria Félix Domingo analizó el tipo de donantes y la contribución que se puede realizar desde Urgencias “para aumentar el número de donantes y de órganos que pueden salvar vidas”
Eduardo Quirós, coordinador médico de Trasplantes de Guadalajara, se centró en los criterios para valorar o descartar a posibles donantes y el protocolo de actuación.e instó a realizar “un esfuerzo activo de coordinación”.
La presidenta de SEMES Castilla-La Mancha, Nati Laín, abordó la experiencia de un servicio de Urgencias y, finalmente, la enfermera coordinadora de Trasplantes del Hospital se centró en la comunicación a las familias. La jornada concluyó con la realización de talleres prácticos.
Sin límite de edad
Durante el curso se subrayó que en materia de donaciones “no hay límite de edad” y que, aunque ciertos órganos tienen una vida útil más limitada, como los riñones, otros pueden resultar muy longevos, como es el caso del hígado. Por eso “tenemos donantes más jóvenes pero también donantes de 65, 80 e incluso de más de 90 años”. En Castilla-La Mancha, casi el 40 por ciento de los donantes tenía más de 70 años.
Los accidentes cerebrovasculares son la principal causa de fallecimiento entre los donantes (70 por ciento). Por otra parte, las donaciones por parte de pacientes vivos han ido aumentando y ya suponen un 16 por ciento del total en España, lejos del 38 por ciento que se alcanza en Estados Unidos.
Castilla-La Mancha registró en 2015 un total de 74 donaciones de órganos que permitieron 171 trasplantes, lo que supone un incremento del 13,8 por ciento respecto al año anterior, y la cifra más alta registrada desde que se autorizó la primera donación en la región, en 1989.
