El año 2015 ha sido el primero en el que todas las fechas señaladas de la ciudad han sido engalanadas por las notas de la Banda de Música. Naturalmente, en estos días previos a Santa Cecilia, la agrupación musical está siendo protagonista. En primer lugar, fueron sus músicos quienes abrieron estos siete días tan especiales, con un concierto en El Pósito. Veintiséis instrumentistas, dirigidos por Gómez, interpretaron en un concierto de hora y media los pasodobles Pan y toros, Amparito Roca, Agüero y El gato montés, extractos de las bandas sonoras de  Cinema paradiso, La lista de Schindler o  Circle of life, e incluso se atrevieron con otras obras de otros estilos musicales, como Rock around the clock, Medley II boleros, Mambo o Queen´s park melody.

A lo largo de esta semana están sucediéndose ensayos abiertos de las agrupaciones musicales doncelinas, como son  el coro Voces de Siguenza, la propia Banda de Música y de la Banda de Cornetas y Tambores. La Semana de la Música terminará este sábado, día 21, con un concierto de guitarra de Juan Hedo, acompañado a la bandurria por Adolfo Díaz, en El Pósito, con un concierto de rock en el Pub Nerea que correrá a cargo de Los Lost, mientras que el domingo tendrá lugar una Misa Cantada del Coro interparroquial, en la parroquia de San Pedro, a las 12 horas de la mañana.

Santa Cecilia

Desde que hay constancia en la prensa local, los periódicos que se editaban en la ciudad recogían los actos que organizaban los músicos de la Banda. Consistían, fundamentalmente, en una velada artístico-musical en la que intervenían los propios músicos y aficionados al teatro. “Era una representación muy esperada.  Participaba mucha gente y la ciudad acudía con gusto”, recuerda Juan Carlos García Muela, autor del libro Historia de la Banda que se editó en el año 1999.

Con el transcurso del tiempo, esa velada se institucionalizó, adquiriendo un carácter solemne. En mayo de 1928 se fundó una Cofradía en honor a la Santa, quedando establecido un culto que se celebra desde entonces. La víspera, la Banda recorría musicalmente las calles y visitaba las casas del mayordomo entrante y  del saliente.

El mismo día de la fiesta (22 de noviembre) y pese al frío de la mañana, se tocaba una diana y había una función religiosa en la que Capilla de Música de la Catedral de siguenza actuaba “a gran orquesta”, recuerda García Muela. Cuando desapareció la Capilla, la actuación recayó en la Coral de Santa Cecilia.  Por la tarde salía una procesión con la imagen de la Santa que recorría las calles acompañada igualmente por la Banda de Música. Al día siguiente, el 23 de noviembre, tenía lugar una misa de difuntos, en la que se producía la toma de insignia del nuevo mayordomo.

Cuando desapareció la Banda, en 1969, quedó la parte religiosa. Su resurgimiento ha hecho que vayan regresando a la ciudad algunas de aquellas sanas y musicales costumbres.