Así lo ha avanzado García-Page durante el Pleno de las Cortes regionales que se ha celebrado este jueves en Toledo y tras quedar rechazada la Proposición de Ley de Modificación de la Ley 11/2003, de 25 de septiembre, del Gobierno y del Consejo Consultivo de Castilla-La Mancha.

El presidente del Ejecutivo autonómico ha explicado que el expresidente José Bono le trasladó personalmente hace meses su voluntad de “poder renunciar a las condiciones que se establecen en el Estatuto de Presidentes” y ha adelantado que esta misma medida será planteada a los expresidentes José María Barreda y María Dolores de Cospedal para que el Consejo de Gobierno “dé instrucciones precisas y retire esas condiciones”.

Emiliano García-Page ha emplazado a los grupos parlamentarios a renegociar toda la Ley incluyendo las condiciones que atañen a “los diputados, los grupos parlamentarios, así como a los cónyuges y familiares”. En este sentido ha lamentado que no se haya abordado la Ley en su conjunto ya que, como presidente de Castilla-La Mancha, entiende que se debe tratar “absolutamente todo” para “ser coherente, responsable y no jugar a la demagogia barata”. Al respecto, ha puntualizado, “las cosas que se decidieron por consenso y van en lote, se replantean por consenso y van en lote”.

Por todo ello, el presidente de Castilla-La Mancha ha emplazado igualmente al Grupo Parlamentario Popular a que plantee esta misma medida en el Congreso, el Senado y todos los parlamentos autonómicos “si quieren ser mínimamente coherentes y tener un mínimo de seriedad”.