Así se ha pronunciado el también líder de los socialistas castellano-manchegos a su llegada a Ferraz, donde este miércoles se reúne con el líder del PSOE, Pedro Sánchez, en el marco de la ronda de conversaciones que está haciendo con todos los dirigentes territoriales de su partido antes del Comité Federal del PSOE.

Page ha defendido que el PSOE debe hacer “con tranquilidad” un “planteamiento constructivo para España” y, aunque ha reconocido que es “difícil”, ha subrayado que un acuerdo con Podemos y Ciudadanos sería “realmente constructivo”.

“Sería bueno intentar llegar a un consenso que, desde mi punto de vista, tiene que ser de cambio, progresista, pero razonable, moderado e incluyente”, ha explicado. Además, ha apuntado que el apoyo del PNV es “asequible”.

“No hace falta una ocurrencia cada día”

Al mismo tiempo, ha rechazado la propuesta de “entendimiento” del presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, que ha ofrecido a Sánchez un pacto a nivel nacional a cambio de estabilidad en comunidades autónomas y ayuntamientos. “Lo mismo que no pretendo que el gobierno nuevo sea de pastiche, es decir, con cosas raras, no hay que hacer cosas estrambóticas, tampoco vamos a hacer un cambalache”, ha remachado.

García-Page ha atribuido esta iniciativa a que Rajoy “ya sabe que no va a ser presidente” y le ha avisado de que, “si no quiere dar el paso de presentarse él”, no está en “la necesidad de tener todos los días una ocurrencia”.

El presidente de Castilla-La Mancha se ha mostrado convencido de que el PSOE llegará “a algún tipo de acuerdo” para abordar la situación política. Así ha respondido cuando se le ha preguntado por la posición del expresidente del Gobierno Felipe González, a favor de una abstención del PSOE para dejar paso a un gobierno del PP con Ciudadanos.

Garcíoa-Page ha insistido en que los españoles están “esperando que el PSOE haga un planteamiento y una propuesta” que sea “original” y de “la suma de todo” lo que piensa.

“Yo creo que nosotros, con algo de tranquilidad, con normalidad, vamos a intentar hacer un planteamiento constructivo para España, para intentar sacar al país de la situación en la que está, que no deja de ser un laberinto muy complicado, y, si no, tendrán que hablar los españoles”. ha dicho.

Eso sí, ha insistido en que “no debe haber segundas elecciones” y ha apostado por “un gobierno concreto, incluyente” que “no se quede en gobernar desde su particular forma de pensar, sino buscando consensos toda la legislatura”. “Alguna solución tendremos que encontrar”, ha dicho.

Y, para ello, ha defendido que hay que “hablar del fondo”, del país. “Se trata de formar el gobierno de España, por tanto España no es un elemento secundario”, ha dicho, para después insistir en que hay que entenderse sobre el país que “tenemos” y no otro que “se quiera fabricar”.

En su opinión, sería “bueno” llegar a un acuerdo con Ciudadanos, con quien cree que el PSOE puede “coincidir”, aunque ha subrayado que la mayoría de los españoles quiere un cambio “sobre todo en las políticas sociales y económicas y con un sesgo progresista”.

Así, ha asegurado que él está “contento” con el apoyo que tiene de Podemos en Castilla-La Mancha y los acuerdos que han llegado en políticas sociales, aunque ha apuntado que en su caso es “un gobierno monocolor”. Eso sí, ha avisado de que si a él le hubieran planteado que “hay que cambiar Cataluña”, ahora “no sería presidente de Castilla-La Mancha”.

“Lo que hay que decir es que lo que está por delante es la agenda política y social, seguramente hay muchas posibilidades de ponernos de acuerdo”, ha dicho, para después avisar de que “si se priorizan otras cosas” que el PSOE no comparte, “simple y llanamente no habrá acuerdo”