Así lo ha asegurado el presidente del Ejecutivo autonómico, Emiliano García-Page, durante la presentación del proyecto definitivo del centro hospitalario toledano, con el que además, ha remarcado, se pone de manifiesto que “hemos pasado de la mentalidad madrileña de la salud a la mentalidad castellano-manchega” de los servicios sanitarios públicos.

En este sentido, García-Page ha destacado la dotación de 6.000 metros cuadrados más sobre el proyecto diseñado por el anterior Ejecutivo, lo que permitirá que el Hospital Universitario de Toledo sea “ampliable” en el futuro, cuando las necesidades de crecimiento así lo demanden. En contraposición, ha recordado cómo el Gobierno anterior, guiado por “la mentalidad de quien prefería llevarse los pacientes a Madrid y dejar el dinero a la Comunidad de Madrid”, había “achicado” el proyecto de este centro hospitalario hasta convertirlo en un “hospitalito”.

Del mismo modo, García-Page ha reiterado que el modelo de gestión del nuevo hospital será “exactamente el del Virgen de la Salud” al mismo tiempo que ha confirmado que los 300 trabajadores que recurrieron su salida del servicio público por las externalizaciones del anterior Ejecutivo continuarán en el marco de este modelo de gestión, solución que “más consenso y más paz social nos aporta con sindicatos y con nosotros mismos”, ha aseverado.

El presidente del Ejecutivo autonómico ha matizado que “desde ya” pueden empezar los trabajos previos en base a la licencia municipal básica sobre el proyecto inicial, mientras que en dos meses se podría empezar a redactar el proyecto de ejecución gracias la licencia concedida por la Comunidad Autónoma, de modo que en “dos o tres meses” se podrá contar con el proyecto definitivo que “mejora la calidad y el espíritu del propio proyecto”.

Por otro lado, el presidente de Castilla-La Mancha ha lamentado lo “enmarañado” que el actual Ejecutivo encontró el proyecto hospitalario al asumir el Gobierno en julio de 2015 por, entre otros “caprichos políticos e indefiniciones”. En este sentido, ha enumerado “líos de redactores de proyecto con los actuales” así como diversos “planteamientos judiciales relacionados con la “ausencia de liquidación o cierre del anterior” proyecto. Una situación de litigio que, según ha explicado, ha provocado que en los últimos cuatro años “hayamos estado rodeados de abogados del Estado” sin que la Comunidad Autónoma haya ganado ni un solo pleito, lo que ha supuesto unas pérdidas de 125 millones de euros además de los 22 millones de euros que supusieron la paralización del proyecto inicial de 2009.

Convenio Sanitario con la Comunidad de Madrid

Al hilo de estas declaraciones, el presidente de Castilla-La Mancha se ha referido al convenio sanitario con la Comunidad de Madrid. García-Page ha explicado que “si hubiéramos seguido con los 60 millones de euros anuales” que suponían este acuerdo, no habría sido posible llevar a cabo ni el proyecto del nuevo Hospital de Toledo ni el resto de infraestructuras hospitalarias programadas por el actual Gobierno regional para esta legislatura.

Con todo, ha recordado que el convenio con la comunidad vecina seguirá adelante en el caso de la provincia de Guadalajara, ya que “no queremos un trastorno al servicio sanitario de la provincia” mientras que en caso del norte de la provincia de Toledo se revisará, al mismo tiempo que se habilita un servicio de información a los usuarios de los municipios afectados. En este caso concreto, el presidente del Ejecutivo autonómico ha lamentado cómo la derivación de pacientes a centros hospitalarios del sur de la Comunidad de Madrid se ha realizado a cambio de “sellar los centros de especialidades de Ocaña, que parece un tanatorio, y el de Illescas”.

Impacto en el desarrollo de la ciudad de Toledo

El presidente del Ejecutivo autonómico también ha valorado el impacto “urbanístico y económico” que supondrá el nuevo Hospital Universitario para la ciudad de Toledo y, en este sentido, ha adelantado la coordinación que se planteará entre la comunidad autónoma, el Ayuntamiento de la capital regional y las inversiones en materia urbanística del Estado.

García-Page ha precisado que se abordarán, entre otros, los accesos a los servicios de Urgencias de acuerdo con los profesionales médicos, así como la planificación de un nuevo puente que comunique ambas partes de la ciudad, facilitando así los accesos al centro hospitalario.

Del mismo modo ha destacado la importancia de que el Estado concluya “inevitablemente” la autovía A-40 y que ésta, a su vez, conecte con la futura autovía Toledo-Ciudad Real. Con todo, ha precisado, independientemente del grado de cumplimiento del Estado en cuanto a las obras públicas programadas, “vamos a trabajar con la alternativa del puente”, ha finalizado.