Así lo ha manifestado hoy García-Page en el Parlamento regional tras mantener un encuentro con los representantes de los grupos parlamentarios de Podemos y del PSOE y la consejera de Bienestar Social, Aurelia Sánchez, con quienes ha tratado los aspectos más relevantes de esta nueva medida para paliar la llamada “pobreza energética”.

El plan, que se prevé “muy eficaz y consensuado”, será aprobado en Consejo de Gobierno, y contempla ayudas de 150 euros para que las familias más desfavorecidas puedan hacer frente a sus facturas de la luz. “Es poco dinero pero está cargado de mucha más alma que otras inversiones de mayor cuantía como una carretera. Todo es necesario, pero esto es emergente”, ha indicado el presidente regional.

Por otro lado, García-Page ha señalado que éste es un planteamiento “excepcional” y que el Gobierno que preside “trabaja para que esto no sea necesario el día de mañana”. No obstante, ha añadido, “no queremos quedarnos solo en esto. El objetivo global es que la sociedad en su conjunto disponga un colchón básico que nos permita a todos decir que vivimos en una sociedad moderna y avanzada porque a nadie le falta lo más elemental”.

Asimismo, ha advertido que nadie debería apuntarse a una medida de este tipo con la intención de dejar de pagar la luz. “No se trata de eso, no es una llamada al impago”, ha explicado. Y para ello, se va a emplear un filtro “de absoluta seriedad” a través de los servicios sociales que ya son conocedores de los casos más graves en la región.

De esta manera, el Gobierno actuará como intermediario ante las empresas energéticas, “lo que nos permite trabajar sobre seguro y evitar el descontrol en el proceso”, ha explicado García-Page. Además, existe la voluntad de plantearles a estas empresas que a lo largo de los próximos años “se alcance un convenio de colaboración para ir renovando y optimizando el servicio energético de las viviendas más humildes” con el objetivo de ahorrar energía y que bajen así las facturas, ha apostillado García-Page.

Un plan con un presupuesto de 1,5 millones de euros y 10.000 familias beneficiarias

El Plan Regional contra la Pobreza Energética tiene dos medidas principales,  la creación de una línea de ayudas de emergencia y un acuerdo de paralización de cortes de suministros energéticos durante la estación invernal.

Las ayudas contra la pobreza energética van a tener un presupuesto de 1,5 millones de euros, que se destinarán a una “población diana” de unas 10.000 familias de la región en situación de pobreza severa, que recibirán la ayuda en un pago único de 150 euros. Este pago se realizará a través de Cruz Roja, entidad con la que se suscribirá un convenio para que lleve a cabo la tramitación, un agente social “de contrastado prestigio como Cruz Roja, que es eficaz y rápida para evitar el tortuoso camino de la burocracia”, ha reconocido el presidente.

Todas las ayudas se gestionarán previo informe de los técnicos de servicios sociales de las direcciones provinciales de Bienestar Social, que ya dispondrán de la historia social de esas familias porque la mayoría habrán solicitado anteriormente una ayuda de emergencia o un Ingreso Mínimo de Solidaridad. Se priorizará a las familias con hijos menores de 16 años.

El plan es el primero de estas características en la región y se inscribe en la Estrategia de Lucha contra la Pobreza que se aprobará en los próximos meses.