El dolor en los pacientes que no se pueden comunicar ni expresar y la valoración de ese dolor para poder administrar correctamente los tratamientos ha sido el objetivo de la Sesión sobre “Valoración del dolor en personas con alteraciones cognitivas”, que ha presentado la residente de Enfermería Familiar y Comunitaria, Beatriz Collado González, en el salón de actos del Hospital Virgen de la Luz de Cuenca.

La valoración del dolor en pacientes que no se pueden comunicar, objeto de estudio en el Hospital Virgen de la Luz de Cuenca
 La residente de Enfermería Familiar y Comunitaria, Beatriz Collado González, ha presentado las diferentes escalas que se utilizan para valorar el dolor en personas con alteraciones cognitivas

Esta Sesión Clínica ha formado parte del programa de Sesiones que organiza la Unidad Docente de Atención Familiar y Comunitaria con las enfermeras residentes que desarrollan su periodo de formación en el  Área Integrada de Cuenca y las intervenciones tienen un carácter general para poder compartirlas con todos los profesionales de los Centros de Salud.

Según ha indicado Beatriz Collado, residente de primer año de Enfermería Familiar y Comunitaria, la idea de organizar esta charla surgió a partir de su rotación en Cuidados Paliativos. “Vimos que hay pacientes que se encuentran encamados, que no se pueden comunicar y que tampoco pueden expresar el dolor que sienten. Eso me inquietó y de ahí nació la idea de organizar esta Sesión sobre la valoración del dolor”, ha señalado.

En su intervención Beatriz Collado ha presentado las diferentes escalas que se utilizan para la valoración del dolor, principalmente las que tienen en cuenta aspectos conductuales, como por ejemplo si durante la exploración y cuidados,  los pacientes lloran, hacen muecas, si se protegen o si están inquietos, etc. Gracias a una serie de ítems que se tienen en cuenta y  determinadas características, estas escalas pueden valorar el dolor que sienten los pacientes que presentan alteraciones cognitivas y no pueden comunicarse.

En opinión de Collado es fundamental que los profesionales dispongan de este tipo de herramientas para poder valorar el dolor, tanto a nivel hospitalario en las plantas como en el servicio de urgencias.

Asimismo, añadió que también es muy importante que se conozcan estas escalas para la valoración del dolor en  el área de Atención Primaria porque los profesionales de Primaria visitan muchos domicilios en los que se ve a los pacientes, a sus familias y todos los aspectos psicosociales que pueden influir en esa valoración.

Por último, ha expresado su deseo de que esta Sesión sirva para que los profesionales “no olvidemos nunca que una persona que se encuentra encamada y que no se puede comunicar puede tener dolor, puede estar sufriendo. Muchas veces esto se nos olvida y creemos que si están más inquietos, por ejemplo, es que están delirando, pero no pensamos que puede ser por el dolor y en ocasiones simplemente con una pauta analgésica podemos aliviarles y mejorar su calidad de vida que ya está bastante disminuida”.