De esta manera, ha explicado García-Page, las organizaciones ya no van a tener que adelantar el dinero. “Tendremos así una tesorería justa y lo vamos a plantear de una manera protocolizada para que pueda haber un acuerdo con todas las organizaciones”, ha señalado.

Por otro lado, el jefe del Ejecutivo autonómico ha lamentado que la región cuente con al menos treinta instalaciones “cerradas y muchas de ellas equipadas”, que no han llegado a abrirse en estos años a pesar de estar terminadas. Por lo tanto, ha adelantado, “sin necesidad en muchos casos de tener que hacer nuevos edificios ni de comprar equipamiento, podemos poner en marcha servicios públicos que atiendan a los más necesitados en los próximos años y tienen mi compromiso de que así será”.

Un procedimiento que se llevara a cabo “poco a poco” para recuperar el objetivo de ser una Comunidad Autónoma “a la vanguardia en servicios sociales y criterios de solidaridad”.

En este contexto, el presidente ha reconocido que contamos con una región muy grande con muy poca población, “y no todo el mundo puede tener un centro a la puerta de casa”. Por eso, en el transporte para llevar a la gente de las áreas de influencia a los centros que existen “es donde nos jugamos buena parte de la solución del problema”.

De esta manera, ha anunciado que a lo largo de 2016 “nos vamos a proponer ordenar el sistema de transportes de todos los servicios de atención a personas con necesidades especiales”. “Lo haremos en colaboración con las entidades”, ha indicado García-Page, poniendo una línea importante de financiación e impulso al servicio de transportes “que tendrá que ser mancomunado y cogestionado con las organizaciones” para que resulte sea eficaz y se ajuste realmente la oferta a la demanda.

Una medida, ha reseñado, “para la que tiene que haber financiación, porque los grandes servicios hay que pagarlos entre todos, y lo haremos mediante la ordenación de muchos gastos, pues mi compromiso es que no falte dinero en estas necesidades”, ha apostillado.

Finalmente, García-Page ha querido hacer un reconocimiento especial a los familiares de los afectados, pues si hay algo que todos ellos comparten “es el alto grado de voluntariedad y tesón, el corazón que han puesto para lograr un centro como AFA”, creado con la voluntad de gente “que no se conforma y que se ha unido para arreglar el problema propio y el ajeno”. Por este motivo, se ha comprometido a que en los próximos se note “y mucho” el gasto social, “porque no se trata de un derroche. O recuperamos muchos servicios sanitarios, educativos y sociales, o este país no será nunca competitivo”, ha advertido.

AFA Villarobledo, una “luz en la oscuridad” que envuelve a sus usuarios

Por su parte, la presidenta de AFA Villarrobledo, Concepción García González, ha indicado que aunque es innegable que los afectados por Alzheimer y otras demencias tienen en la actualidad una atención mucho mejor que hace apenas  veinte años, “la dimensión de la enfermedad y de sus consecuencias en los afectados y sus familiares requiere un planteamiento integrador, establecido en el marco de una política de Estado de Alzheimer como ya lo han hecho otros países de nuestro entorno”.

Asimismo, ha reivindicado la labor de las asociaciones como AFA como agentes clave, “porque ofrecemos una  entrega silencioso y eficaz con la ayuda de los profesionales y voluntarios”, una actividad “incansable” que debe contar con el respeto de la sociedad “y con el apoyo claro y decidido de las administraciones”, ha pedido.

 

La Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer y otras demencias seniles de Villarrobledo (AFA- Villarrobledo) es una entidad sin ánimo de lucro creada en diciembre de 1999 por parte de los familiares, con un carácter complementario a los cuidados que ofrecen los servicios públicos. Se ha convertido en un centro de referencia regional por el trabajo de sus profesionales y voluntarios para mejorar la autonomía y calidad de vida de los usuarios, combinando la técnica con la calidez humana.