El viceconsejero de Medio Ambiente, Sergio David González Egido, ha avanzado que en unos días la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural publicará una nueva orden de ayudas a ganaderos para compatibilizar su actividad con la presencia de lobos. En este caso, las subvenciones irán dirigidas a ayudar a financiar inversiones de las explotaciones ganaderas para prevenir y evitar posibles ataques.

“Se van a conceder pReunión viceconsejero y director provincial con alcalde Hiendelaencinarimas para prácticas preventivas de los ganaderos, que les ayudarán a hacer frente a los gastos que supone tener mastines, crear apriscos tanto fijos como móviles o instalar pastores eléctricos”, ha indicado González Egido tras reunirse con el alcalde de Hiendelaencina, Mariano Escribano.

El viceconsejero de Medio Ambiente ha resaltado que esta nueva orden de ayudas se añadirá a la publicada en el día de ayer, que tienen carácter paliativo y se centran en las compensaciones por los daños que provocan los ataques de lobos cuando ya se han producido.

La orden publicada de ayudas
compensatorias por ataques de lobos presenta dos novedades: por un lado, se actualiza la cuantía económica de las ayudas y, por otra parte, la cobertura por estos posibles ataques se extiende a todo el territorio provincial.

El viceconsejero ha indicado también que “el compromiso es pagar las compensaciones por ataques de lobos con agilidad, algo que con la orden de ayudas  de 2014 no estaba ocurriendo”.

Aumento de la alimentación natural de los buitres.

También ha abordado Sergio David González los ataques de buitres a ganado vivo en la provincia, sobre los que ha indicado que “se está estudiando la mortandad natural en la cabaña ganadera y el aporte de alimentación necesaria para los buitres, cuya población no se ha incrementado drásticamente durante los últimos años”.

En este sentido ha recordado que en una reciente reunión de la directora general de Agricultura y Ganadería con organizaciones agrarias de la provincia se acordó aumentar el número de explotaciones autorizadas a dejar los cadáveres del ganado en el campo, así como un mayor número de muladares en los que puedan depositarse animales muertos, tanto de ganadería como de caza.

“Si se llega a la conclusión de que existe un desfase entre la mortandad natural del ganado y la alimentación que necesitan las poblaciones de buitres, que son las que ha habido históricamente en las zonas de Guadalajara donde están presentes, se podrían adoptar otras actuaciones puntuales”, ha señalado, recordando que “el problema de la posible falta de alimento de los buitres surgió a partir de las limitaciones por la crisis de las vacas locas” y que “hay que adecuar las prácticas ganaderas con la gestión de las poblaciones de estas aves necrófagas”.

 
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