Miembros de la Corporación municipal han cumplido con la tradición y han recibido a la V. H. de Jesús entrando en Jerusalén y Nuestra Señora de la Esperanza. Desde los arcos del Ayuntamiento han bajado por Alfonso VIII hasta San Felipe Neri, donde, con las palmas en la mano, han esperado junto con cientos de conquense la llegada de las dos imágenes de esta hermandad.

Bajos los arcos del Consistorio, los concejales de los grupos políticos representados en el panorama político municipal,  han iniciado su camino en torno a las 12 del mediodía precedidos por la Curia, con el obispo de la Diócesis de Cuenca a la cabeza. De manera paralela a su bajada hasta la iglesia de San Felipe Neri, eran muchos los conquenses y visitantes los que han tomado el camino contrario hasta llegar a la plaza y poder disfrutar así de la entrada de Jesús y la Esperanza a la Catedral.

A las puertas de la iglesia, con las palmas en las manos, concejales y conquenses han escuchado con interés y devoción las palabras del obispo que, además, ha bendecido las palmas que se agitaban dando la bienvenida al Hijo de Dios. A partir de ahí la comitiva ha retomado su camino hasta la Plaza. Especialmente concurridos han estado los aledaños del Ayuntamiento, donde muchos eran los que querían ver como pasaban las imágenes entre los arcos consistoriales. Una vez en la plaza, la comitiva ha entrado en el templo catedralicio, donde se ha celebrado una Misa que ha puesto punto y final a la procesión del Domingo de Ramos.Foto Corporación