La consejera ha establecido los principales objetivos en materia de transporte colectivo, que seguirán las directrices del libro blanco de la UE, a fin de aumentar el número de usuarios, que ha descendido un 42% en los últimos años en la Región. De la Cruz ha recordado que los primeros pasos en este sentido ya se han dado tras la firma del convenio con la Comunidad de Madrid, que va a permitir importantes descuentos a los menores de 26 años de la Región. En la misma línea se ha comprometido a “ir recuperando paulatinamente los descuentos y bonificaciones a ciertos colectivos en el uso del transporte público, lo que se traducirá sin duda en una recuperación del número de usuarios perdidos”.

En cuanto a las áreas rurales, el Gobierno regional pretende “incorporar nuevos modelos zonales” que integren distintos servicios, especialmente en las zonas de baja densidad de población, mediante “la utilización de servicios a la demanda”, ha afirmado la consejera.

De la Cruz ha hecho referencia a la necesidad de potenciar el uso del tren como medio menos contaminante que la carretera. En ese sentido, el Gobierno regional va a solicitar al Ministerio que RENFE mejore las comunicaciones por ferrocarril de la Región, especialmente en Cercanías, con una mejora de los servicios que presta actualmente en el Corredor del Henares y solicitando que lo ponga en marcha entre Madrid y el Corredor de la Sagra, donde fue sustituido por trenes Avant que enlazan la capital de España directamente con Toledo.

Incrementar el uso de la bicicleta

Entre los planes avanzados por la consejera hoy para “enfocar la ciudad desde la perspectiva de la movilidad sostenible” figuran los desarrollos urbanísticos guiados por los principios de cercanía y autonomía, donde se apueste por la peatonalización, o el impulso a infraestructuras para incrementar el uso de vehículos limpios como las bicicletas.

Elena de la Cruz considera que para avanzar en ese modelo hay que crear una red de carriles bici, adecuar las calzadas, crear aparcamientos para esta clase de medio de transporte, integrarlo con el transporte público adecuadamente y concienciar a la sociedad sobre su uso. “Vamos a realizar un primer estudio  de viabilidad para fomentar el uso de la bicicleta como medio de transporte en las áreas interurbanas de las cinco capitales de provincia, posibilitando los desplazamientos a través de este medio entre los núcleos urbanos circundantes a las mismas”, ha anunciado.

“Una movilidad sostenible implica garantizar que nuestros sistemas de transporte respondan a las necesidades económicas, sociales y medioambientales, consiguiendo así reducir al mínimo sus repercusiones negativas”, ha dicho Elena de la Cruz ante la Comisión, asegurando que el modelo de movilidad actual “está basado en el vehículo privado propulsado por combustibles fósiles”, lo que produce un uso excesivo de recursos energéticos, una ocupación masiva de suelo y saturación de vías en los entornos de las grandes ciudades a horas punta, además de afectar a la salud pública por un exceso de gases tóxicos.

 

A su juicio, este modelo produce des-sociabilización y ha orientado ingentes cantidades de dinero público a la creación y el mantenimiento de las infraestructuras necesarias para soportarlo “en detrimento de otras tipologías de movilidad más amables, respetuosas con el medio ambiente y con el medio social”. De ahí que haya avanzado el compromiso de la Consejería en la disminución de las emisiones, la recuperación de espacios en las ciudades para el peatón, la mejora de la integración social y el fomento de modelos de transporte “más amables” y “más eficientes”. También ha apostado por “aportar más seguridad en los desplazamientos, especialmente los realizados en bicicleta o a pie” y por recuperar en el planeamiento de las ciudades el concepto de la “ciudad compacta”, donde los servicios básicos se encuentren más cerca unos de otros, posibilitando una reducción considerable en las necesidades de desplazamiento.