Martínez Guijarro, que ha estado acompañado por el director general de Asuntos Europeos, Cruz Fernández; y el delegado provincial de la Junta, Ángel Tomás Godoy; ha explicado que el primer acuerdo al que se ha llegado tiene que ver con el marco territorial. En este sentido, ha avanzado que la ITI abarcará la provincia de Cuenca, que ha sido identificada ya por la propia Comisión Europea como una zona despoblada, y una parte importante de la provincia de Guadalajara, concretamente la zona de Molina de Aragón, Alto Tajo y Sierra Norte de Guadalajara.

Asimismo, se ha empezado a definir el esquema de trabajo que debe conducir a la aprobación formal de esa Inversión Territorial Integral y que, según el vicepresidente, “se hará a través de un proceso participativo de todos los agentes sociales y económicos de esos territorios, en el que identifiquemos las necesidades de los mismos y los mecanismos que se tienen que poner en marcha para resolver el problema de despoblamiento”.

El vicepresidente regional confía en que este proceso de “análisis” pueda estar culminado en la primavera de 206, de manera que “podamos empezar a ser operativo”.

En cuanto a la financiación de la ITI, ha señalado que en el actual periodo de programación, que va hasta el año 2020, el Gobierno de Castilla-La Mancha reasignará fondos de desarrollo rural, FEDER y europeos a este proyecto. Paralelamente, solicitará al Gobierno de España la asignación de fondos adicionales para poder acometer determinado tipo de actuaciones y empezará a trabajar con la Comisión Europea para que, en el periodo 2020-2026, los reglamentos de los futuros fondos estructurales contemplen la asignación de fondos específicos para estos territorios que tienen un problema de despoblación importante.

Martínez Guijarro ha incidido en que el objetivo final de esta Inversión Integral tiene es mantener y recuperar la población en estos territorios. “Para ello es fundamental que haya una mayor actividad económica y por lo tanto todos los mecanismos que pongamos en marcha tienen que ir dirigidos a generar esa actividad y empleo”, ha dicho.

Para ello, se han propuesto ya algunas líneas de actuación concretas, que tendrá que definirse en ese proceso de participación con los agentes sociales. Así, se quiere apostar por el sector agrario, las industrias agroalimentarias, el turismo o los recursos forestales.

El vicepresidente regional ha incidido también en que hay que resolver dos grandes problemas que tienen estas zonas: “el acceso a las nuevas tecnologías, pues hoy es muy difícil poner en marcha un proyecto empresarial  sin acceso a ellas; y a otros suministros como el eléctrico o el agua”.

 

En cualquier caso, Martínez Guijarro considera “imprescindible” que en estos territorios “haya unos buenos servicios públicos porque incluso personas con empleo estable acaban abandonando estos territorios por no contar con unos buenos servicios públicos”.