La consejera ha afirmado que Claver “está un poco nervioso” porque “tiene a un Gobierno en Castilla-La Mancha que está poniendo encima de la mesa las circunstancias que hay en torno al trasvase Tajo-Segura, que no son de justicia”. La consejera considera que las actuales normas por las que se deciden las derivaciones de agua conceden un excesivo poder al SCRATS “porque han otorgado un régimen de monopolio a quienes se benefician del agua y están sacando un rédito económico de ella sin que pueda existir un atisbo de opinión sobre los que ceden el agua y están sufriendo las consecuencias del trasvase”.

“La realidad –ha dicho- es que no hay agua y que con los datos actuales no se podría trasvasar ni un hectómetro cúbico más”. De la Cruz ha animado a Claver a observar con mayor inquietud la política hídrica nacional y menos el legítimo derecho de Castilla-La Mancha a defender su acceso al agua. “La imprevisión del Gobierno saliente de Mariano Rajoy en esta gestión ha generado una situación de falta de agua para el río, los municipios ribereños y los regantes murcianos” ha afirmado la consejera.

De la Cruz ha subrayado que “en estos años tendrían que haber puesto todos los esfuerzos en poner en marcha las desaladoras de la costa para haber generado agua suficiente en cantidad y calidad para los regantes. Ése es el empeño que tendría que haber puesto el señor Claver”, a quien la consejera ha animado a reclamar la definitiva puesta en marcha de las desaladoras y “estar más pendiente de la gestión que se ha hecho desde Acuamed”, una gestión “que no ha sido ni transparente ni oportuna”.

En relación al calificativo de “estupidez” con el que Claver se ha referido a declaraciones del presidente Emiliano García-Page en las que solicitaba un fin gradual del trasvase, la consejera ha definido el término como “muy grueso”. “Lo que nos parece una estupidez es mandar jamones y otro tipo de obsequios desde el SCRATS a los altos cargos del ministerio. Eso es lo que no nos parece transparente”, ha afirmado en relación a una denuncia reciente de Comisiones Obreras denunciando que estos envíos de regalos desde los usuarios del agua del trasvase eran habituales cada navidad.