Así lo ha señalado el portavoz del Gobierno regional, Nacho Hernando, en la rueda de prensa que ha ofrecido esta mañana en el Palacio de Fuensalida para informar de los acuerdos del Consejo de Gobierno celebrado ayer.

La medida, ha explicado, tiene por objetivo “impedir cortes de luz y calefacción a quienes sufren una situación de pobreza severa, en un contexto de crisis extraordinario de crisis económica, y se traducirá en una ayuda de 150 euros por unidad familiar”.

Se podrán beneficiar de este plan 10.000 familias en situación de pobreza severa priorizando a aquellas con hijos menores de 16 años.

Hernando ha precisado que las ayudas se gestionarán a través de Cruz Roja previo informe de los técnicos de servicios sociales de las direcciones provinciales de Bienestar Social, que ya han estimado las familias que podrían cumplir con los requisitos necesarios para recibir esta ayuda, basándose en aquellas que ya han solicitado otras ayudas sociales, como el Ingreso Mínimo de Solidaridad o una ayuda de emergencia social.

El Plan Regional contra la Pobreza Energética, ha recordado el portavoz del Ejecutivo castellano-manchego, incluye otras importantes medidas complementarias, entre las que destacan la firma de convenios con empresas eléctricas, entre ellas Iberdrola, para que éstas se comprometan a no llevar cortes de suministro mientras se gestiona la concesión de esta ayuda y el asesoramiento a las familias en materia de eficiencia energética, además de la creación de una comisión de seguimiento del convenio con representantes de ambas partes.