Desde la Dirección General de Salud Pública se recuerda que en la investigación de un brote comunitario de legionelosis se incluyen tres componentes fundamentales: una Investigación Epidemiológica, una Investigación Microbiológica y una Investigación Medioambiental.

En el marco de la investigación epidemiológica se revisaron todos los posibles focos donde pudiera detectarse la legionella.

En el marco de la investigación epidemiológica, el informe de los resultados iniciales del Laboratorio de Secuenciación Genética de la Unidad Mixta de Infección y Salud Pública de la Universidad de Valencia confirmaron la positividad de la fuente ornamental de la estación de autobuses de Manzanares, en la que se han identificado al menos dos cepas de legionela que, en principio, pudieran estar relacionadas con las cepas aisladas en pacientes, todo ello a la espera de las pruebas complementarias que se están llevando a cabo en el mencionado laboratorio.

Asimismo, en este informe se confirmó que la torre de refrigeración de la empresa privada del polígono industrial está contaminada con legionela, aunque, hasta el momento, no se relaciona con las cepas de los enfermos con las que se ha comparado.

Estos datos confirmaron los resultados microbiológicos obtenidos por el Laboratorio de Salud Pública de Talavera de la Reina y, además, coinciden con los análisis epidemiológicos realizados por la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad.

Por último, en el marco de la investigación medioambiental se han identificado y controlado todas las posibles instalaciones de riesgo.

Asimismo se ha llevado a cabo un exhaustivo y riguroso análisis retrospectivo de las características y propiedades microbiológicas y físico-químicas de la red de agua potable suministrada.

De los estudios y revisiones realizados hasta ahora no se desprende ninguna incidencia o anomalía en la red de agua potable de Manzanares durante los últimos meses, habiéndose observado y medido niveles de cloro de acuerdo con los requisitos que marca la normativa vigente.

No obstante, una vez controladas las instalaciones de riesgo, y de acuerdo con los expertos que colaboran con la Consejería de Sanidad en la resolución del brote, parece recomendable elevar los niveles de cloro (no superando en ningún caso los fijados por la normativa legal) como medida preventiva de carácter general para evitar la aparición de nuevos casos en el futuro.