Agricultores de La Manchuela de Cuenca han alertado de la presencia de avispilla (Eurytoma Amygdali Enderlein) en los almendros de la comarca y han pedido a la Administración regional que se adopten medidas urgentes para evitar su propagación.

Agricultores de La Manchuela alertan del riesgo de la avispilla para el cultivo del almendro y piden medidas para evitar que se propague la plaga
En la Comunidad Valenciana ya se ha declarado la existencia de la plaga de este insecto y se han adoptado medidas fitosanitarias de control para evitar su propagación

La secretaria técnica de ASAJA Cuenca, Almudena Guijarro, se desplazaba a la zona de Minglanilla y Villalpardo para recoger de primera mano las impresiones de estos agricultores que llevan sufriendo el ataque de la avispilla del almendro durante las tres últimas campañas.

La avispilla realiza su puesta en la almendra recién cuajada en primavera, y permanece todo el año en su interior alimentándose de la semilla. En la primavera siguiente, una vez completado su ciclo biológico,  hace un agujero en la cáscara y sale al exterior, poniendo sus huevos en los nuevos frutos.

Los agricultores realizan sus tratamientos preventivos durante el invierno, retirando las almendras que han quedado en los árboles y quemándolas para que no quede rastro del insecto, aunque señalan que hay muchos almendros que no son de agricultores profesionales y no se les hace ningún tipo de tratamiento, “por lo que no nos sirve de nada limpiar nuestros almendros de avispilla porque al lado vamos a tener un foco sin tratar que nos va a contagiar”.

Es por esta razón por la que los agricultores de La Manchuela piden intervención de la Administración regional, “que obliguen a tratar y a los propietarios de los almendros a que atajen el problema para evitar que la  presencia de la avispilla siga extendiéndose”.

Recuerdan estos agricultores que en la Comunidad Valenciana ya se ha declarado la plaga del almendro y  el Gobierno autonómico ha publicado una Resolución en el Diario Oficial de la Generalitat, con fecha de 2 de marzo, en el que expone las medidas a adoptar.

Para los productores de almendra “no tiene sentido que a pocos kilómetros se haya declarado plaga y se esté luchando contra la avispilla y aquí no se haya adoptado ninguna medida”. Instan a la Administración a que se coordine con el gobierno vecino y dé los mismos pasos para afrontar un problema que no entiende de fronteras administrativas y que hay que tratar de una forma conjunta al estar centrado en el mismo ámbito geográfico.

Por lo que respecta a los productores ecológicos que no disponen de productos eficaces para luchar contra la avispilla, estos agricultores también instan a la Administración a que ofrezca alternativas para que los agricultores puedan tratar la avispilla de forma eficiente sin dejar de ser ecológicos y ser penalizados. Estos agricultores señalan que si ellos no pueden acabar con la avispilla de sus almendros también están perjudicando a los productores no ecológicos que sí las pueden tratar con productos eficaces, “porque nuestra avispilla se pasará a sus almendros  y tendrán que dedicar más esfuerzo y recursos en acabar con ella”.

Los agricultores de la zona de La Manchuela conquense creen que se está a tiempo de atajar el problema y evitar que vaya a mayores, “pero hay que actuar ya, porque la época para tratar es muy reducida y si no se hace en el momento oportuno ya no se puede controlar”.

Por su parte desde ASAJA Cuenca, nuestra secretaria técnica, Almudena Guijarro, informaba a estos agricultores que nuestra organización agraria a nivel regional ya ha transmitido por carta a la Consejería de Agricultura nuestra preocupación y la necesidad urgente de actuar cuanto antes. Además en los próximos días ASAJA CLM mantendrá una reunión en la Consejería de Agricultura para abordar este tema.